viernes, 26 de diciembre de 2014

En racha

Como estaba atrasada enviaré mi última de no navidad al reto de 3flowers antes de que se me atraviesen cosas que hacer o sueño atrasado o lo que sea. Esta se trata de árbol + lentejuelas y ya la tengo lista! Esta vez utilicé recortes de hojas de scrapbooking para recortar triangulos y formar el árbol, puse una estrella de madera en la punta y lentejuelas como esferas de navidad, espero haya quedado bien :)



Ahh se me olvidaba comentar que santa claus me trajo de regalo una bigshot!! Sólo tengo lo que trae el kit de iniciación y me temo que pasará algo de tiempo antes de que pueda comprar complementos pero estoy fascinada con ella!! Le veo mucho potencial para sacarle el mayor provecho :D

Vayan de prisa a 3flowers para participar y admirar las hermosas tarjetas de este no reto!!

Aprovecho para felicitar por la navidad y desearles un nuevo año lleno de éxitos, amor y salud a tod@s, besos!!

Y sigue la mata dando!

Esta es la tercera de navidad! 3flowers ha propuesto Corona + cordón twin, si no has pasado tienes que ir a ver las preciosas tarjetas que han puesto. Voy retrasada por diversas circunstancias aunque ya estaba lista para tomar la foto y hasta ahora he podido. He usado cartulina blanca como fondo pues la corona es con flores rojas, hice unas pequeñas flores que intentaban ser estrellas como fondo con pasta dimensional y glitter o purpurina amarilla. Espero que les guste :)



No dejen se visitar el blog de 3flowers!!!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

No me gusta, me encanta!!

Pues seguimos con los No-Retos de 3Flowers Quién me diría hace un mes que participaría en un reto? pero no ha sido uno ni dos! vamos por el cuarto!! Esta vez el no reto es Reno + Madera.

Siguiendo con mi línea a falta de materiales para eso está la imaginación, no tenía nada de madera así que se me ocurrió cortar dos ramitas de un árbol seco que semejaran la cornamenta del reno! Ya que pensaba hacer un árbol con cartulina café y pasta dimensional, he de decir que la pasta es buenísima, nunca pude rasparla para simular el árbol jajaja pero igualmente la usé como fondo, agregué unas tiras de masking tape decorado y una frase recortada y voila! Espero que les guste tanto como a mi, siento que cada día me voy superando :)


sábado, 13 de diciembre de 2014

Voy por el tercero

Nuevo reto en 3Flowers y ésta vez sí va de Navidad! Los requisitos? Estrellas + papel periódico. Me encantan las ideas que lanzan y sobre todo el trabajo que realizan, son mi inspiración en éste mundo del scrapbooking y trataré de estar a la altura siempre que pueda. Hice varias pruebas pero me quedé con ésta porque para mi la navidad siempre estuvo rodeada de flores de nochebuena. Utilizé pasta dimensional casera para simular nieve o en todo caso una especie de embossing, dibujé y corte las flores de papel periódico y las marque primero con tinta distress y luego con un marcador rojo y las hojas con cartulina verde y las monté sobre cartulina roja y negra. Este es el resultado! Gracias chicas por la oportunidad de aprender con ustedes. Si te interesa participar click aquí 3Flowers.


lunes, 1 de diciembre de 2014

Mi nueva tarjeta para el Reto

Esta vez se trata de una tarjeta que contenga el 2 0 1 4 junto o separado sin ser de navidad. Elegí una cartulina blanca, hice unas plumas con papel y usé una blonda. Incluí un mensaje de Emily Dickinson y usé sombras de ojos para darle algo de color, por último agregué unas perlitas y el 2014. Espero haya quedado bien porque mis primeras pruebas las deseché porque ví que ya habían sido usadas jajaja. Muy sencilla, si hubiera podido me habría gustado que la cartulina tuviera un embossing pero en fin. Gracias de nuevo por la oportunidad de participar en los retos!!



Para participar aquí!! Blog de 3Flowers

viernes, 14 de noviembre de 2014

Mi primer reto!!!

Esta es mi primera vez en un reto y mi primer tarjeta. Hecha con amor por que implementos no tengo aún o sea nada de big shot ni tabla de marcar ni pinturas, solo cartulinas de colores, un par de troqueladoras de un chino, un paquete de 180 hojas de my mind´s eye y muchas ganas de participar y seguir aprendiendo de las que ya saben :)



sábado, 8 de noviembre de 2014

La Mascota

No era más grande que un grano de mostaza, parduzco y lanosito. Lo ví mientras curioseaba en una tienda de mascotas, sobre un mostrador, cerca de una jaula donde unos pequineses gimoteaban. Creí que era una pulga y estuve a punto de alejarme, pero algo me impulsó a mirarlo de cerca. Lo tomé con cuidado en mi mano, sentí que un suave calorcito se desprendía de su cuerpo, entonces decidí que sería mío; sin mirar hacia atrás, me alejé inmediatamente, temiendo que alguien lo reclamara.
Llegando a casa improvisé una cuna, empecé a dar vueltas por la cocina sin saber qué darle de comer, parecía tan indefenso. Intenté darle leche, azúcar, pan, agua, fruta pero nada le gustaba, hasta que se me ocurrió ofrecerle carne cruda, se pegó al bistec como un perrito a la mama y no lo soltó hasta que lo arranqué de ahí cinco centímetros más grande. Me asusté ¿a quién alimentaba? Se quedó dormido por varios días, lo vigilaba sin descanso, no quería dejarlo solo ni para ir al baño ¿y si se escapaba? Tuve que meterlo en un frasco grande con agujeritos en la tapa.
Por fin despertó. Sus grandes ojos marrón proyectaban una tristeza infinita, no quería cejar y le ofrecí otra vez cualquier cosa, menos carne, pero no comía, sólo me miraba y parecía que en cualquier momento se echaría a llorar. Contra mi voluntad tuve que ceder, le dí sólo un trocito pequeño del manjar tan deseado. Otra vez se avorazó sobre él, se lo acabó y pidío más. No aguantaba esa mirada. Al final había crecido otros cinco centímetros. ¿Qué hacer?
Cambió totalmente mi vida, no podía encontrar un minuto de tranquilidad, pensando y pensando qué diablos hacer. Era cada vez más grande y hermoso. Su piel, como pelusa, despedía brillos iridiscentes con la luz del sol, me transmitía serenidad solo cuando lo tenía en las manos. Había conseguido una jaula enorme pero no me satisfacía tenerlo en ese lugar. Cada vez estaba más hambriento y yo más desesperada. Pedí un milagro.
Ayer, por la noche, lo ví por última vez. Sus ojos desprendían un fulgor agradable, había desaparecido la tristeza de su mirada y cuando lo saqué de la jaula se acurrucó en mi pecho mientras emitía un leve susurro. Me dormí.
Hoy, al despertar, ya no estaba ahí. Me sentí desolada, débil, en mi pecho percibí manchas de sangre. Sobre el fondo de la jaula resplandecían cientos de puntitos parduzcos y lanositos.
La Promesa

"Mira mis nuevas vestiduras" me dijo, "¿No son hermosas?". Un ángel, pensé, si tuviera alas sería un ángel. La blancura de su ropa y su aura daban al cuarto una luz espectral. Brillaba. Debo estar soñando. "Vengo a despedirme, hijitilla". La voz, esa voz tan amada que no había escuchado desde hacía un año. ¿Dónde estás? quise gritar, más sabía que no contestaría. "Hijitilla", la nostalgia me envolvió como un sudario; había llorado ríos de angustia desde que supe que estaba enferma. Y el dolor, esa sensación de pérdida y soledad. "Ya no puedo esperar más". Creo que yo nunca me perdonaría si ahora se va para siempre. La esperanza me había mantenido en un estado de sopor. Le prometí en su lecho de muerte que yo tendría una hija para que ella pudiera reencarnar y seguir con nosotros. Ella sonrió y apretó mi mano. Hasta que creí estar embarazada no había querido pensar en la promesa, pero siempre estaba presente como una segunda piel. Añoro sus brazos, !Cuántas veces me refugié en ellos a llorar mis penas!, me siento tan desprotegida ahora y no hay en toda la tierra un par de brazos para mi.
"Hijitilla, vine a despedirme, ya no puedo esperar más, mira mis nuevas vestiduras ¿No son hermosas?".
Pero esa noche, esa noche había sangre en mi ropa y comprendí que no podría cumplir la promesa.

sábado, 24 de mayo de 2014

La vaca

El grito retumbó hasta dentro del billar, donde los ociosos estaban perdiendo el tiempo como siempre. La voz inconfundible de Doña soledad nos hizo correr pues siendo ella una dama muy calmada, algo muy fuera de lo común debió haber sucedido para hacerla gritar así y en una comunidad como la nuestra donde lo más grave que había sucedido fue la caída del letrero del negocio de Don Miguelito logró que a más de uno se le erizaran los cabellos. El miedo hacía que mi corazón retumbara y si no fuera porque soy muy fuerte y sano seguro me habría dado un ataque. Llegamos sin aliento a la rotonda donde se había reunido ya una gran cantidad de gente pero no vi nada raro al principio. Entonces ella señaló hacía el centro y fue cuando comprendimos. La comunidad, que no era tan chica como para llamarla pueblo ni tan grande como para ser una ciudad, se sentía orgullosa de sus raíces y sus tradiciones. En el centro de la rotonda habíamos puesto como símbolo de nuestras riquezas una vaca de tamaño natural que se fabricó con los trebejes que a todo el mundo le sobraban en sus casas. Habíamos hecho un gran esfuerzo para mandarla a dorar con todo el oro que pudimos conseguir, aún así era solo una capa de pintura de oro, todos lo sabíamos. La vaca no era de oro, aunque parecía. Pesaba varias toneladas. Ahora en el centro de la rotonda se veía un hueco vacío, nuestro orgullo había desaparecido. La gente comenzó a murmurar, corrían sin sentido de un lado a otro pasando la noticia. Sólo un imbécil pudo haberla robado, de eso no nos cabía la menor duda. Un tonto que se llevaría el chasco de su vida. Pero la pregunta general era ¿Cómo pudieron llevársela sin que nadie lo notara?. Ya dije que la comunidad no era muy grande y todos nos conocíamos pero además la rotonda estaba en la plaza central rodeada de casas y comercios. ¿A qué hora y en qué momento pudieron haberla robado?. Pasamos días muy tristes tratando de averiguarlo. Ahora que el tiempo ya pasó, aún sentimos un vuelco en el pecho cada que pasamos por el hueco que quedó en la rotonda. No quisimos volver a poner nada ahí, para qué, nada reemplazaría nuestra querida vaca.

Caridad

El pueblo de Caridad debe su nombre a Caridad Martínez, hija del señor Hipolito Martínez, quien fue uno de los pioneros y alcalde tres veces sucesivas porque el pueblo lo pidió. Claro que ese no era el nombre oficial, el poblado había sido bautizado como Las Culebras, feo nombre que nadie quería recordar. ¿Que cómo le hicimos para cambiar el nombre? Pues así nada más, cambiamos los letreros y como el gobierno de todas maneras no nos pelaba, no lo tomamos en cuenta. Luego tuvieron que dar la autorización porque no les quedó de otra, aunque con eso perdimos el derecho de figurar en el mapa, ya que ahí aparece un lugar llamado Las Culebras y ninguna Caridad, pero no nos importa no existir.

Desencanto



Mi amor
es pradera que perece
tu presencia
látigo en presagio
que estalla en las entrañas.


Los párpados
anegan el páramo dormido
-memoria de siglos
que lucha en un abismo-.


¿Quién abre las puertas
que me miran
y confunde las palabras?


Cae,
se refleja
en vertiginosa placidez
el instante que agoniza.
Arrastro un moribundo cuerpo
entre mis sábanas.


¿Quién dice
que la palabra se abrirá
como capullo?


Recobro la lucidez
en medio del delirio
escucho ecos
que revientan las paredes
el punto de equilibrio
es esa voz que no se escucha
el desamparo saca chispas
a la noche
cuando los trozos de su presencia
se dispersan


la sangre es tinta
que se estira en esta página
para llorar a solas
el tiempo que se extingue.

Afuera



Afuera el rojo sol
en la mesa floreros
flor
eros
erosión en la mesa
y la tinta lenta
pero fluye
huye
tediumbre
silendad y solencio
y la voz llega
se entrega
impera.

Vale la pena



Vale la pena tocarte
escombrar suspiros del sótano
extenuarse
abrigar un grafito en la espera
ondular tu nívea carne
bruñirla
teñirla
esgrimirla


vale la pena
¡Cómo no!
estrujarte
labrar gota a poco
vozemas.

Piel sitiada



Deja que los peces de mis manos
se pierdan en tu cuerpo
arranca de la distancia el grito
con espigas de luz en el vientre


Quimérico espacio
de somnolientas lunas amarillas
déjame beber tu tibio néctar
en milenaria copa de cultivo.

Bajo la sombrilla



Bajo la sombrilla
de este árbol
guardo el suspiro embalsamado
del aire
se desprende el cansancio
volutas de luz
que asombradas disgregan
su último estertor
esta sombra
de largos brazos
de aliento fresco
rasga el silencio
me enreda en sus dedos
se lleva el asombro
llevan dos el asombro
tienen las cigarras cítaras
en la garganta
monótono estallido
rasgando la noche
rasgan dos la noche
arrullo que embalsama
y la laguna inmóvil, inmutable
testigo fiel
escucha
y es a la vez luminosa pupila
y cabellera ondulante
tiñes de translúcida plata tu ribera
¿Quién oirá tu canto, tu lamento?
¿Quién cura entonces tus heridas?
regreso, siempre regreso
a tus umbrales
quiero ser contigo
contigo ser
ser.


A veces ave o sol



A veces ave o sol
espigo ideas
gritos
que el espasmo de la noche
me devuelve
extiendo alas
cobijo salmos
pluma a pluma me rebelo
asciendo
desciendo
nada hay en la oquedad del aire
acaso espejismos o lamentos
esgrimo tibios collares de neblina
cuarzos incipientes
arrojo la voz por la cañada
dejo salir los demonios
libero el tímido azul
que me reprime
esbozo de la tumba
que disgrega.

Intemperie



Me asomo al mundo
como quien abre una ventana
por donde se cuela
la cristalizada indiferencia.


Lloran mis venas de estupor
cuando mi voz se estrella
contra los muros.
El silencio alarga sus descarnados dedos
para atraparme.


Enmudecida aguardo
la luna mira empavesada
los dispersos trozos
que en ámbar liquido flotaron


Mientras me interno
en el absurdo cotidiano.

Llueve




Llueve
miríadas de ojos derramándose
como promesas de alas rotas
como presagios lanzados
a la interminable noche.


Se abren los párpados del silencio
las palabras se esconden
en la memoria preñada
de imágenes turbias.


¿De qué sueño extraer
ese matiz que se me escapa
de la pluma?


¿Por qué no seguir
royendo las entrañas del azar?

Despertar




Abre tu lengua surcos de luz
en mi pecho dormido
y tus manos son dardos
que se clavan donde anida la desidia.


Cruzo la frontera de tu cuerpo
olvido las palabras
condenadas al silencio
me recobro en ti
en el henchido volcán
que dispersa tus semillas
en la paz del lecho
de nuestras pieles adormecidas.